BATH
La ciudad balneario de Bath, declarada patrimonio de la humanidad,
está situada al oeste de Inglaterra y es una de las cinco
ciudades más visitadas del país.
Lo más importante que tiene Bath son sus baños
termales romanos, alimentados por tres manantiales de aguas termales.
Datan de los siglos I a V d.C. y fueron construidos sobre los
manantiales cuyas aguas brotan a 46ºC. A pesar de que los
baños se utilizaron hasta 1979, actualmente no se utilizan,
no solo porque se utilizaron durante años como desagüe
de numerosas tuberías, sino porque además, durante
la Segunda Guerra Mundial, se descubrieron altos niveles de radioactividad
en sus aguas y se confirmaron como un lugar propicio para la propagación
de enfermedades infecciosas. Pese a que hoy en día no es
así, ya nunca se volvieron a utilizar. Junto a los baños
hay otros baños modernos en los que sí se puede
uno bañar.
El resto de la ciudad es también sumamente interesante.
Sus calles, sus plazas y especialmente el entorno de la catedral
son muy pintorescos y gozan de abundantes bares, comercios y vida
callejera. Bath tiene también numerosos museos dignos de
admirar y todo tipo de espectáculos de primer orden.
También hay numerosas actividades para hacer al aire libre.
The Bath Baating Station es una singular estación de embarque
Victoriana con punts y canoas para alquilar por horas y navegar
por el río Avon. En el Bristol Zoo Gradens los más
pequeños podrán disfrutar del reino animal y el
Avon Valley Country Park es un parque junto al río con
atracciones y animales domésticos.
Los más valientes también podrán subir en
globo y admirar las vistas sobre la ciudad y su entorno.