Mónaco
El pequeño principado de Mónaco, de tan solo 2 Km
cuadrados, ha sido un estado soberano gobernado desde 1308 por la
familia Grimaldi, de origen genovés. Antes, los griegos construyeron
un altar a Heracles Monoikos (Heracles el Único), de donde
proviene el nombre de Mónaco.
Mónaco está enclavado en la costa ligur-provenzal,
protegido por los Alpes Marítimos. Visto el diminuto territorio
desde el mar, con sus casas y edificios rodeados de jardines escalando
la ladera, da la impresión de contemplar un anfiteatro
griego de colosales proporciones.
La llamada ciudad de Mónaco es la parte antigua del principado
y donde se ubica la sede del gobierno. El mayor atractivo de la
zona es la Fortaleza, construida en 1215 por los genoveses, cuando
éstos eran los dueños de Mónaco. Hoy en día
es el hogar de los príncipes y en su interior magníficas
estancias albergan ricas colecciones artísticas. En esta
zona también se encuentra la Cathedrale (s. XIX) -que contiene
el Pantheon donde está enterrada Grace Kelly-, el Museo
Oceanográfico –uno de los acuarios mayores del mundo
y proyectado por Jaques Cousteau- y el Museo Antropológico.
En el centro del principado está el distrito de La Condamine,
la zona más comercial. Ubicado entre el casco viejo y el
distrito de Montecarlo, construido a base de terrazas sobre el
puerto, posee una belleza simple y agradable y un gran número
de jardines ricos en especies vegetales. En La Condamine se encuentran,
además, el famoso balneario y la estación de ferrocarril.
Montecarlo es, sobretodo, el distrito turístico donde
se encuentra el famoso Casino, los hoteles lujosos y los exuberantes
jardines, así como espléndidas fuentes y esculturas
de renombrados artistas decorando calles y plazas.