La ascensión al cráter humeante de Vulcano es una excursión
relajada, de apenas hora y media, que merece la pena hacerse antes de
ir a bañarse a los lodos
termales junto a la costa.
Primero se tienen que recorrer unos 300 metros por una carretera asfaltada,
y a continuación se tiene que tomar la ladera del volcán,
un terreno cubierto de fina arena.
La última fase, la que llega hasta el cráter, es un camino
profundamente marcado por el agua que transcurre por la ladera del volcán
y que desemboca en el cráter, de donde emana una cortina de vapores
sulfurosos que te dan la bienvenida.
Desde lo alto del volcán se pueden admirar bellas vistas de la
isla, como la pequeña península del norte de Vulcano en
la que están los lodos volcánicos, además de la cercana
isla de Lípari e incluso, si el día es claro, todo el archipiélago,
las siete islas Eolias.

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