A
lo largo del paseo marítimo que recorre el puerto de la ciudad,
se pueden ver los jardines de la plaza Vittorio Emanuele II, que se remodelaron
en 2001. En el interior de la plaza se encuentra también la fuente
de Delfín (construida en 1876), y el monumento de Virgilio (Bodini,
1988). Cercano a la plaza está el reloj de sol, construido en 1917
por el capitán Alberto de Albertis, un experto italiano de relojes
del sol.
Siguiendo
por la misma calle podemos disfrutar de algunos edificios antiguos hoy
magistralmente restaurados:
• El edificio de Dionisi, en estilo veneciano,
en la plaza que lleva su nombre
•
El antiguo Hotel Internazionale, cuya estructura data
de comienzos de 1800 y que se encuentra estratégicamente situado
en el paseo marítimo. Ha albergado a numerosos anfitriones de la
hidalguía y la realeza, así como a ricos mercaderes en tránsito
entre Londres y Bombay. Debido a su bella arquitectura, el rey Vittorio
Emanuele III, durante un espacio de tiempo significativo, lo utilizó
para realizar sus reuniones parlamentarias
• El antiguo e imponente edificio llamado “Casa de
los Turistas”, data de la época de las cruzadas
en que se construyó aquí una dársena. Después
se edificó en esta zona una iglesia dedica a S. Juan, pero posteriormente
su estructura fue modificada enteramente por los subsiguientes dueños.
Tras una serie de reparaciones y acondicionamientos recientes, el edificio
se utiliza como Oficina de Turismo y para acontecimientos culturales
• El edificio Montenegro del siglo XVI, residencia
actualmente del Prefecto, es el mejor ejemplo de la ciudad de edificio
barroco para el comercio.
Andando
por la calle de Regina Margherita se alcanza la plaza de Lenio Flacco,
cerca de las antiguas ruinas del muro Messapico. No muy
lejos de aquí, en la plaza S. Teresa está El Monumento a
los Caídos, dedicado a los soldados muertos en la primera guerra
mundial, y fue colocado originalmente en la plaza Dionisi, donde se inauguró
el 22 de noviembre de 1931, en presencia del rey Vittorio Emanuele III.
La elección se definió "inadecuada" por su autor,
el escultor de brindisi Edgardo Simone, que donó este trabajo al
pueblo antes de marcharse a Nápoles. De esta forma, este monumento
de mármol blanco fue movido, en 1940, hasta donde se encuentra
actualmente.
En
la parte exterior de la plaza de S. Teresa, que tiene una forma de semicírculo,
está la Fuente del Imperio, construida en 1940 por el Gobierno
Provincial.
La
cercana área de pescadores es muy recomendable ya que se disfrutar
observando los viejos barcos de pesca y las redes infinitamente enrolladas.
|