ISLAS ARAN
Las islas Aran son un grupo de tres islas, pequeñas
y rocosas, situadas en la desembocadura de la bahía de Galway.
Inis Mór es la mayor de las islas, de tan solo 13 km de largo
y con una población que no llega a los mil habitantes. La
mediana se llama Inis Meáin (menos de 200 habitantes) y la
tercera Inis Oírr (260 habitantes).
Formadas por un arrecife calizo, han estado protegidas por su
aislamiento geográfico. Visitar las islas Aran es transportarse
atrás en el tiempo. Los automóviles tienen prohibido
el acceso a las islas. Los estrechos caminos, en otro tiempo considerados
carreteras, hacen complicado en muchos puntos el cruce de vehículos.
Existen microbuses turísticos para explorar la isla, pero
lo mejor es dejarte llevar por los carros tirados de ponys o,
si el tiempo lo permite, alquilar una bicicleta.
El paisaje sobrio de las islas, cruzadas por innumerables muros
de piedra, es uno de sus atractivos, como también lo son
sus abundantes fuertes prehistóricos de grandes piedras,
sus iglesias derruidas de los siglos IX al XV y sus sobrecogedores
y peligrosos acantilados golpeados por la furia del océano
Atlántico. Solo Inis Mór alberga más de 50
puntos de interés. El lugar más visitado es Dun
Aengus, un fuerte de piedra de las edades de Hierro o Bronce (1.500
a. C.), situado al borde de un acantilado de los que cortan el
aliento.
Hay varias tiendas que venden productos típicos de las
islas entre los que destacan, por su excelente calidad, los jerseys
de lana. En verano se puede disfrutar, además, de algunos
conciertos de música tradicional irlandesa.