GALWAY
Galway está situada en la desembocadura del río Corrib,
en la costa oeste de Irlanda, donde se forma una amplia bahía
llamada precisamente bahía de Galway. Se trata de una ciudad
agradable, con un compacto e interesante casco antiguo en el que
todavía se conservan vestigios de su pasado medieval.
La ciudad se fundó en el siglo XIII como colonia anglonormanda,
desde la que se creó un importante puerto comercial con
España y Portugal, controlado por las familias de la zona.
Siempre leales a la corona inglesa, fueron saqueados por las tropas
de Cromwell en 1652, momento en el que empezó su decadencia.
La ciudad no empezó a recuperarse hasta la creación
de su universidad, a finales del siglo XIX.
Hoy en día es una ciudad de ambiente joven y vital, marcadamente
universitaria y muy visitada por extranjeros. Las tradiciones
tienen un fuerte peso, desde los rótulos de madera pintados
a mano, la música, los bailes y el idioma gaélico,
muy presente tanto en la ciudad como en sus habitantes.
La catedral, de estilo renacentista, es el edificio más
significativo de la ciudad; en su interior alberga antiguas esculturas
y frescos. La iglesia de San Nicolás, de estilo gótico,
es recordada porque en ella rezó Cristóbal Colón
antes de partir hacia el Nuevo Mundo.
Uno de los monumentos más famosos es el Spanish Arch,
una de las puertas de la ciudad situada en el puerto, llamado
así debido a que era el lugar en el que los españoles
descargaban sus barcos. En la otra orilla del río, justo
enfrente del arco, hay una buena zona de pubs.