Finlandia
Finlandia es el país escandinavo más aislado, independiente
solo desde 1917. Durante siglos fue dominado por potencias imperiales;
primero por suecos y después por los rusos zaristas. Hoy
en día tienen un buen sentido de la propia cultura y unos
valores profundamente arraigados de la vida rural. Es un país
muy desarrollado, con grandes ventajas sociales y de bienestar.
La mayor parte del territorio es llano y cubierto de extensos
bosques y grandes lagos, aunque también presenta destacables
variaciones regionales.
Al sur se encuentran los paisajes menos impresionantes pero la
capital, Helsinki, compensa más que de sobra con su brillante
arquitectura y su soberbia colección de historia nacional
y de arte.
La Región de los Lagos abarca desde la frontera rusa al
este hasta casi la costa occidental. En esta extensa zona el agua
es más habitual que la tierra, proporcionando un excelente
medio de transporte a la industria maderera. Las ciudades se asientan
en estrechas franjas situadas entre lagos, que proporcionan un
entorno verde facilmente accesible.
Hacia el norte los bosques ganan en frondosidad, subiendo gradualmente
hasta Laponia, la zona más seductora de Finlandia. Ahí
viven los sámi, semi-nómadas pastores de renos dispersos
por todo el norte de Escandinavia.