Al sur de Egipto, cerca de la frontera con Sudan encontramos uno de los grandes tesoros de Egipto y de toda la humanidad: el yacimiento de ABU SIMBEL.
Los templos fueron excavados en la roca durante el reinado del faraón Ramsés II, en el siglo XIII a. C., como un monumento dedicado a dicho faraón y a su esposa Nefertari, para conmemorar su supuesta victoria en la batalla de Qadesh y mostrar su poder a sus vecinos nubios.
Si bien su construcción es una de las tantas proezas del imperio egipcio, no menos proeza fue su posterior trasladado.
En 1968, el complejo fue reubicado en una colina artificial, construida en terrenos próximos situados sobre el nivel del futuro lago Nasser para evitar que quedaran sumergidos, tras la construcción de la presa de Asuán, por el embalse formado por las aguas del río Nilo.
Para saber más, Wikipedia:
Abu Simbel